May the 4th be with you! Deformando la intertextualidad

8 May

May the 4th be with you! Seguramente muchos de vosotros visteis esta frase varias veces el viernes pasado. Facebook, Twitter, páginas, televisión… En todas partes, vamos. Los que somos un poco frikis tenemos claro que es una pequeña deformación de la archiconocida frase de los caballeros Jedi: May the Force be with you o, en su versión en español, “que la Fuerza te acompañe”.  Si profundizamos un poco más, podemos hablar de paronimia, homonimia polisemia y otras relaciones semánticas para crear juegos de palabras en las que no entraré (por ahora, jeje). En cualquier caso, se trata de una referencia a la saga de Star Wars.

Curiosamente, esa misma noche fui a un concierto de Pulp y, antes de comenzar, en la pantalla del escenario hubo una proyección con una especie de presentación que, además, se habían tomado la molestia de escribir en español (con alguna falta, vale, pero en español). En esa presentación, como no podía ser de otra forma, volvió a aparecer aquel May the 4th be with you.

Una, que se interesa por esto de los idiomas, se quedó dándole vueltas a la frasecita, que fue la única que dejaron en inglés por aquello de la pérdida de la carga humorística en su traducción. Inevitablamente, me fui un poco del concierto y me acordé de mi tesis, que hablaba del intertexto cinematográfico paródico y su traducción. Por si esto os suena un poco raro, os diré que los intertextos son las referencias que un texto hace a otro, ya sea anterior o contemporáneo. Yo había utilizado las siete primeras temporadas de Family Guy como corpus de estudio, ya que es una gran fuente de referencias culturales y cinematográficas, y ese May the 4th be with you me hizo acordarme de uno de los ejemplos con los que me encontré: (May) the Fonz be with you, en un episodio en el que Peter creaba la iglesia del “Fonz” (a partir de Fonzie, uno de los personajes de la serie Happy Days).

 

 

 

 

 

 

 

Se trata de una deformación de la intertextualidad, un caso similar a lo que Zavala  (2009: 53) considera “título similar con variantes mínimas” dentro de su clasificación de la serialidad cinematográfica. Si ya de por sí resulta complicado enfrentarse al reconocimiento y traducción de los intertextos, más difícil resulta cuando hay algún tipo de deformación ya que, como opina Rosa Agost (1990: 103-104), el traductor tendrá que valorar los conocimientos del receptor para que esa deformación cómica sea igualmente graciosa en la nueva lengua, y es que, como nos dice la autora: “en una traducción para el doblaje, el traductor siempre ha de recordar que su destinatario es el gran público y qué tipo de texto está traduciendo”.

En el caso de este episodio, la traducción para el doblaje fue: “Que el Fonz esté con vosotros”. Es verdad que en el capítulo de Family Guy se trata más bien una oración, que tanto en español como en inglés se utiliza en la iglesia, y que no tiene por qué ser una referencia a la saga de los Jedi. Podría hacer referencia a algo así como “God be with you” o “Christ’s peace be with you”. Por otro lado, la fascinación de los creadores de la serie con Star Wars también ha quedado clara a lo largo de estos años y, por eso, a Peter no le habría quedado nada mal decir: “Que el Fonz os acompañe”, jeje.

Bueno, este ejemplo está cogido con pinzas, pero aquí os pongo algunos títulos de capítulos de la serie con deformación de la intertextualidad:

  • Emission Immpossible (Emisión imposible)
  • Fast Times at Buddy Cianci High (Aquel excitante instituto)
  • Chitty Chitty Death Bang (¡Chitty Chitty Bang muerte!)
  • The White Thin Line (La delgada línea blanca)
  • Save Private Brian (Salvar al soldado Brian)
  • Petergeist (Petergeist)…

Este fenómeno está muy de moda en otras series. Por ejemplo, Gossip Girl juega con deformar las referencias prácticamente en cada título de cada capítulo. Hay muchísimos casos, pero aquí os dejo solo algunos ejemplos de las tres primeras temporadas:

  • School Lies (Mentiras de colegio)
  • The Blair Bitch Project (La bruja Blair)
  • All About my Brother (El gran secreto de mi hermano)
  • The Dark Night (El caballero oscuro)
  • It’s a Wonderful Lie (Qué bello es mentir)
  • Gone With the Will (Lo que el testamento se llevó)
  • The Wrath of Con (El gran timo)
  • Enough About Eve (Eva al desnudo y más)
  • Treasure of Serena Madre (El tesoro de Serena Madre)
  • The Empire Strikes Jack (El imperio contra Jack)
  •  Inglorious Bassterds  (Infames bastardos)
  • Dr Estrangeloved (El añorado doctor)
  • ExHusbands and Wifes (Ex-maridos y mujeres)
  • Last Tango, then Paris (El último tango y a París)

Y todos estos ejemplos son solo intertextos cinematográficos, imaginaos cuántas referencias a series, canciones, etc. aparecen en muchos títulos, cosa que puede ser una pesadilla para el traductor. Sin duda, muchas de ellas se pierden en la traducción.

A modo de curiosidad, podéis echar un vistazo a esta página donde encontraréis algunos ejemplos divertidos de deformación de la intertextualidad parodiando las pasadas elecciones nacionales en España.

Con esta primera aproximación al mundo de las referencias, pregunto: ¿os habéis encontrado con muchos casos de deformación de la intertextualidad? ¿Cómo os enfrentáis a su traducción? Puesto que es una tarea difícil, solo me queda deciros una cosa al respecto… May the Force be with you!

 

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Pleased to meet you! ENETI 2012

20 Apr

Cuando mi alumna Raquel Cerdán me mandó una tutoría virtual diciendo que ella y que su compañero Vicent Torres querían venir a hablar conmigo y que no tenía nada que ver con la clase, ni se me pasó por la cabeza lo que tenían entre manos. No sé si ellos son conscientes de la ilusión que me hizo que pensaran en mí para acompañarles al ENETI 2012, pero la verdad es que, ya sin saber si podríamos sacarlo adelante, el simple hecho de que me lo dijeran a mí me alegró el día; y la semana, jeje. Os puedo decir que se pusieron las pilas desde el primer momento y que, aunque no fue fácil, se movieron como auténticos profesionales. Lo más impresionante es que estos muchachos están en 2º de Grado. Imaginad el futuro que tienen por delante. Aunque agradezco mucho que el Departamento de TeI de la Universidad de Alicante apoyara la decisión de los dos alumnos a pesar de ser solo una colaboradora docente del mismo, de verdad que quiero repetir una y mil veces lo afortunada que me siento por haber viajado al ENETI con estos dos pedazo de representantes.

También quiero resaltar el papelazo de los dos alumnos suplentes de la UA, Jairo Lara y Víctor Torres, que han aportado muchísimo (o “muchiMMo”, como diría Víctor) a esta aventura. Vamos, que este Encuentro no habría sido lo mismo sin ellos, de eso estoy segura. ¡Qué os voy a decir! Es un placer estar rodeada de estos estudiantes y estoy encantada de haber tenido la oportunidad de vivir el ENETI 2012 con ellos. Aquí tenéis a los dos angelitos junto a Oliver Carreira, Eugenia Arrés (dos GRANDES, en lo profesional y en lo personal), y una servidora.

Como la blogosfera se está inundando de entradas sobre el tema estos días, mi intención es resumir en solo tres puntos las razones que, a mi juicio, han hecho que este ENETI haya sido todo un éxito. Una semana después (¡qué rápido pasa el tiempo!), ¡ahí van!

1) Un Encuentro organizado por estudiantes para estudiantes.

En realidad creo que esto lo resume todo. Si el ENETI ha tenido tan buena acogida es, sin duda, porque lo han organizado los propios alumnos de la Universidad de Córdoba para otros estudiantes, y han sido muy conscientes de lo que le interesa al alumnado de TeI. Sinceramente, ha sido increíble ver el trabajazo que han hecho los alumnos de la UCO y ser testigo del éxito que han tenido y que, probablemente, haya superado todas las expectativas que tenían. Qué maravilla ver en un momento un tanto oscuro cómo la juventud se abre paso y vence todos los obstáculos que encuentra en el camino. Judit, Javi, Rafa, Cristina, Esperanza y todos los demás organizadores y voluntarios, mi más sincera enhorabuena. Os deseo mucha suerte a todos con la AETI. (En la foto estoy infiltrada entre algunos de los estudiantes organizadores de la UCO, y estudiantes de la UA, la UJI, la UM y la Pontificia de Comillas.)

2) Una elección cuidada de los ponentes.

Precisamente esta semana se ha hablado mucho de esos traductores que van por ahí “de feria en feria”. Pues,  ¿qué queréis que os diga? Creo que los chicos de la UCO eligieron a los ponentes del momento, a una serie de profesionales que traducen, investigan y comparten sus experiencias para formar a otros traductores. ¿Qué más se puede pedir? Algunos os gustarán más que otros, comulgaréis más con unas formas que con otras, pero las ponencias fueron un soplo de aire fresco  y, en mi opinión, abrieron los ojos y cargaron las pilas a los asistentes. ¡Ojalá en mi época de estudiante me hubieran hablado de estos temas y de esta forma! Si tenéis curiosidad por saber más sobre las presentaciones, echad un vistazo al cartel de ahí arriba. Por cierto, creo que también es importante agradecer el esfuerzo a los patrocinadores (Trágora Formación, Educación Digital, Interpunct, Estudio Sampere, AulaSic, Tatutrad…) que, además, tuvieron el detalle de regalar varios cursos a algunos asistentes mediante sorteo.

3) Una ocasión de desvirtualizar.

En estos tiempos que corren es muy frecuente el contacto y la comunicación online. El networking entre traductores es impresionante. Los blogs, las redes sociales, etc. permiten a estudiantes, profesores, formadores y profesionales estar en contacto, intercambiar información o resolver dudas. Creo que éramos muchos los asistentes con ganas de ver en carne y hueso a muchas personas con las que habíamos tenido contacto virtual. Por eso, para mí ha sido un placer desvirtualizar a algunos de los ponentes de la talla de Eugenia Arrés, Oliver Carreira o Pablo Muñoz (tenía muchas ganas de verlos en persona a los tres), a formadores como Lola Gamboa y Rocío García (Educación Digital) o Elena Fernández (Trágora Formación), y a tantos estudiantes muy presentes en la red como Carlos, Sandra, Merche, Pedro, etc.

¿Qué más se puede decir? Solo que los alumnos de la UCO han puesto el listón muy alto, pero que la UGR ha recogido el testigo gustosa.

¡Encantada de conoceros! ¡Nos vemos en el ENETI2013!

Si queréis leer más sobre el ENETI 2012 en De traducciones y otras rarezas tenéis mucha información previa y una recopilación de materiales y entradas sobre el tema.

 

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Yo, mí, me, con… ¡las partes de mi cuerpo! Los posesivos

9 Apr

El sábado leí un tweet de Curri Barceló que me inspiró para escribir esta entrada. Aquí podéis ver que Curri estaba algo molesta con el uso de los posesivos delante de las partes del cuerpo (cuando no es necesario) en un tráiler de Titanic:

Pues sí, estoy de acuerdo con Curri y con otros comentarios que recibió que proponían algo así como “no te sueltes” o, incluso, “no me sueltes”. Y es que, está claro que poseemos “nuestras propias partes del cuerpo” y, por eso, en español no hace falta colocarles un adjetivo posesivo a no ser que queramos hacer un uso enfático o dejar claro el poseedor. Normalmente, sin embargo, utilizamos los artículos con las partes del cuerpo, especialmente cuando ya hemos usado algún pronombre personal, especialmente con los verbos reflexivos.

Los que habéis estudiado inglés ya sabéis que en ese idioma sí se utilizan los posesivos con las partes del cuerpo y, los que estudiáis o habéis estudiado Traducción habréis sufrido a vuestros profesores repitiendo que tengáis cuidado, que puede ser un buen ejemplo de calco al español y que no suena natural, sino como una traducción.

Precisamente eso nos pasó a algunas de mis compañeras de carrera y a mí que por aquellos entonces estábamos muy pendientes de todo lo que íbamos aprendiendo en clase. La consigna estaba clara: no abusar de los posesivos; las partes del cuerpo no suelen llevar posesivo en español. Bien, pues podéis imaginar cómo nos quedamos al escuchar dos canciones españolas, sin traducción, que estaban de moda en aquellos tiempos. La primera, de La Oreja de Van Gogh (Cuidate) se convirtió casi en nuestro himno, jeje:

Cubrí mis ojos con mis manos y luego imaginé que estabas ahí de pie disimulando por mí…

Madre mía, qué empacho de posesiones, como si no estuviera claro. Nosotras, muy aplicadas, no entendíamos por qué no decía algo así como “me cubrí los ojos con las manos”.

La otra, de Álex Ubago (Sin miedo a nada), tampoco tenía desperdicio:

Me muero por conocerte, saber qué es lo que piensas,
abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas
que nos quieran abatir, centrar en tus ojos mi mirada,
cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios…

Pues, hombre, estaría bueno eso de besarnos y desgastar los labios de otros, ¿no?

Vale que son canciones y que, por lo tanto, no son ejemplos normales y corrientes, pero me pregunto si algunos doblajes y otras traducciones que han calcado el uso del posesivo + parte del cuerpo harán que acabemos utilizando esta misma estructura en español.

¿Qué pensáis? ¿Creéis que llegará el día en que este uso será normal en español y que lo escucharemos con nuestros oídos, lo leeremos con nuestros ojos y lo escribiremos con nuestras manos?

 

What’s Up, Doc? Consejos para (futuros) doctorandos (II)

5 Apr

Como vi que la entrada se estaba extendiendo mucho, decidí dejar esta segunda para elaborar una lista con diez consejos (porque si no me enrollaría más que las persianas), para los que estáis barajando la posibilidad de empezar un doctorado, o para aquellos que ya os hayáis lanzado a la piscina y estéis algo perdidos.

Un poco de humor para empezar…

Y ahora… diez consejos para (futuros) doctorandos:

1. Piénsatelo bien antes de empezar un doctorado y antes de seguir leyendo, jeje. Ya os comenté que, aunque estemos en tiempos de crisis, un doctorado no es la panacea y no os va a solucionar la papeleta. Un doctorado tiene sentido si estáis pensando hacer carrera académica o si tenéis ganas de seguir profundizando en la parte teórica y de investigación en traducción, y  es una gran satisfacción personal. Además, nadie va a tirar de ti y, aunque tengas apoyos, la mayor parte depende de ti.

2. La elección del director de tesis es clave. Primero, es importante que sea experto en el campo de estudio, pero a veces es más importante la relación que tengamos con él/ella. Aunque no sea el que más sepa del tema, pensad que es importante que podáis trabajar juntos. Van a ser muuuchas horas de trabajo y está claro que tenéis que estar seguros de que estará ahí para vosotros cuando lo/la necesitéis.

3. La elección del tema debe responder a tus gustos e inquietudes. Está claro que debes dejarte aconsejar, pero a veces nos dejamos llevar porque estamos indecisos y no se nos ocurre un tema, y podemos acabar investigando sobre algo que no nos gusta. No caigáis en eso. Con todo el trabajo que vais a hacer, merece la pena que se trate de un tema que, si no os apasiona, al menos os guste lo suficiente como para dedicarle vuestro tiempo y energía.

4. Ponte plazos. Como buenos traductores, estamos acostumbrados a los plazos. Pedidle al director que os marque plazos y, si no, poneos los plazos vosotros mismos. Si os dedicáis a varias cosas a la vez es fácil dejar un poco de lado el proceso de investigación, y es importante no abandonarlo. Además, tened en cuenta que la idea de muchas tesis es investigar sobre un tema novedoso, ser pioneros en algo. Si dejáis pasar el tiempo, hay cosas que pueden quedarse desfasadas, obsoletas, y esto, además de ser muy frustrante, os retrasará más.

5. Empieza a publicar y a asistir a congresos desde el principio. El acceso al mundo académico y a las publicaciones y ponencias debe empezar cuanto antes y, además, si empezáis pronto es mucho más fácil. Si hacéis buenos trabajos en las asignaturas del máster (o en las de los cursos de docencia si seguís en el plan antiguo), no dudéis en buscar revistas u otros medios en los que podáis publicarlos en forma de artículos.

6. Aprende a leer. Parece una tontería y quizá penséis que es algo muy obvio, pero es necesario aprender a leer y a ir más allá de las palabras. Tendréis que procesar mucha información, y probablemente en varios idiomas, así que veréis que esto es un punto importante.

7. No escribas por escribir, sé metódico y ordenado. Yo soy la primera que a veces me lanzaba a escribir cosas que se me pasaban por la cabeza sobre el tema, sin orden ni concierto. No os lo recomiendo. Es mejor hacerse un esquema e intentar seguirlo, porque luego es mucho más fácil ordenar las ideas y que todo tenga más sentido.

8. Pierde la vergüenza. Otra cosa muy importante. Tendréis que estar preparados para “molestar”. Sí, molestar al tutor, a otros expertos en el tema, a otros traductores… Incluso a alguien que le eche un vistazo y os corrija las erratas que vosotros, por haber leído el texto un millón de veces, ya no podéis ni percibir.

9. No te quedes con la duda. La tesis termina siendo un trabajo largo (y un poco denso, jeje), y algo de lo que dudasteis en un momento (una fecha, un autor, un nombre, una duda ortográfica…) puede quedárse ahí para siempre si os entra la pereza o si lo dejáis para otro momento. Comprobad, buscad, cambiad. Como buenos traductores, nunca os quedéis con la duda.

10. No tires la toalla. A lo largo del camino os encontraréis muchos obstáculos. Habrá días malos donde queráis dejarlo, sin duda. Tendréis que levantaros una y mil veces y recordar por qué estáis haciendo un doctorado, qué narices es lo que os impulsó a meteros en este lío. Tened preparadas varias respuestas y varios gritos de ánimo, jeje, porque tendréis que hacer esfuerzos para seguir adelante. Desde fuera y sin la presión de aquellos momentos os digo que al final merecerá la pena.

Termino la entrada con un par de recomendaciones que tomo prestadas de la “Versatile Blogger Award” del blog “Traducción e investigación” de Judith Carrera (¡gracias por la nominación y enhorabuena por tu blog! ¡Ánimo con tu doctorado!).

¡Ojalá los hubiera conocido antes!

Mucho ánimo a todos/as y, sobre todo, no dejéis de investigar.

What’s Up, Doc? Consejos para (futuros) doctorandos (I)

2 Apr

Estas últimas semanas he leído algunas entradas sobre la fiebre de la titulitis y sobre si debemos o no hacer un máster al acabar la carrera. Os recomiendo, por ejemplo, esta entrada en el blog No disparen al traductor. Además, el viernes pasado tuve la oportunidad de asistir a una charla de Rai Rizo (Letras de sastre) y Cristina Aroutiounova (El placer de traducir), en la que comentaban su propia experiencia como ex alumnos del Máster oficial en Traducción Institucional de la Universidad de Alicante. Aprovecho, por cierto, para darles la enhorabuena por una presentación muy visual e interactiva, cargada de sentido común, humor y honestidad. Sé de buena tinta que los alumnos y los profesores disfrutaron mucho de la misma.

En cualquier caso, todas esas referencias a la posibilidad de estudiar un  máster me han hecho pararme a pensar y escribir esta entrada (que serán dos) dedicada a todos aquellos que estéis pensando hacer un doctorado en Traducción e Interpretación, o que os encontréis a mitad de uno.

Soy de un programa antiguo de doctorado en TeI en el que, aunque no teníamos que hacer un máster para acceder a la tesis, era necesario pasar por siete cursos de docencia y una tesina o trabajo de investigación defendida frente a a un tribunal de tres miembros para obtener el DEA (Diploma de estudios avanzados) antes de poder empezar con la temida tesis doctoral. En cualquier caso, el nuevo sistema es más corto pero, en mi opinión, la metodología de investigación en traducción es menos intensa que en el plan antiguo. En esta primera parte intentaré ser sincera y, desde mi propia experiencia, responder las preguntas que suelen surgir y a las que nos gustaría que nos respondieran antes de decidirnos y embarcarnos en un proyecto de esta envergadura. En la próxima entrada elaboraré una lista con algunos consejos para los que os decidáis a hacer un doctorado, o para los que os encontráis un poco perdidos a mitad del camino.

Empecemos.

FAQs

¿Para qué sirve un doctorado en TeI? ¿Tendré más salidas laborales si soy doctor en TeI?
Un doctorado en cualquier disciplina supone una mayor especialización en la materia, una teorización de los contenidos y un análisis práctico que debe ser novedoso y aportar algo al campo estudiado. Yo tenía muchas ganas de profundizar en el estudio de la Teoría de la traducción para poder aplicarla a un corpus de estudio y aportar, de alguna manera, mi granito de arena. En general, es un título principalmente académico, por lo que resulta especialmente útil para los que están interesados en hacer carrera académica. Por supuesto, también está el rumor popular de que tras una tesis eres el mayor experto en el tema, y eso siempre anima, jeje. Eso sí, en un campo tan práctico como el de la traducción, un doctorado no supondrá tener más clientes y, si  no hay interés en el campo académico, debe tomarse más como formación y satisfacción personal que como un generador de dinero. En mi caso, el doctorado me ha abierto muchas puertas,  siempre en el ámbito académico universitario, y también me ha supuesto un reconocimiento en el trabajo.

¿Debo empezar el doctorado en cuanto termine el grado? Yo no soy muy partidaria de empezar nada más acabar, a no ser que se tenga muy claro que se quiere hacer carrera académica, aunque me temo que la situación actual hará que muchos se lancen a hacer un máster en cuanto acaben. Yo preferí irme fuera un año, empezar a traducir, y trabajar como profesora visitante en una facultad extranjera de TeI antes de tomar ninguna decisión. Curiosamente, todos esos pasos me llevaron casi sin darme cuenta a comenzar un doctorado a mi vuelta a España. Aunque recomiende pensárselo y tomárselo con calma antes de decidirse, tampoco aconsejo ir dejándolo y posponiéndolo, ya que cada vez resulta un poco más difícil.

¿Es posible compaginar mi trabajo con un doctorado? Un doctorado, en mi opinión, es una carrera de fondo. No hay muchas becas disponibles, por lo que no son muchos los estudiantes que pueden disfrutar de la oportunidad de dedicarse a la investigación dentro de un departamento hasta llegar a presentar su tesis doctoral. Pienso que es lo ideal, pero como no siempre es posible, es mejor hacerse a la idea de que probablemente tengamos que compaginar la elaboración de la tesis con nuestro trabajo. Y no es nada fácil. Llevar ambas cosas, dando por supuesto que damos prioridad al trabajo, que es lo que nos da de comer, supone que los pocos ratos libres que nos deje los tendremos que dedicar a leer, investigar y escribir. Es importante estar preparado para que esto pueda afectar a nuestra convivencia y nuestras relaciones de amistad, aunque estoy segura de que todos serán comprensivos y que, al final, merecerán la pena esos días duros.

¿Cuándo tengo que elegir el tema? Esto es algo que suele suponer bastante agobio. Si no lo tenéis claro al empezar el máster, utilizad ese tiempo para ir viendo qué áreas os interesan más y cómo ir enfocándolo. Lo ideal es tener al menos clara la especialidad a la que os vais a dedicar. Por ejemplo, en mi caso, sabía al empezar el programa de doctorado que quería centrarme en la traducción audiovisual, pero necesité el primer año de cursos de docencia para decidirme por el tema. Lo bueno es que, al saber que lo que más me interesaba era la traducción audiovisual, pude enfocar todos los trabajos hacia esa área. Además, tened en cuenta que vuestros trabajos pueden convertirse en artículos que os ayuden a empezar a publicar cuanto antes.

¿Es importante la elección de mi tutor? Muchísimo. Obviamente, tenemos que tener en cuenta que sea especialista en el área sobre la que vamos a investigar, pero no es lo único a tener en cuenta. El tutor es alguien con quien trabajaremos muy de cerca durante años. Por eso, y en la medida de lo posible, es importante tener una buena relación y saber que es posible trabajar con esa persona. Eso sí, veréis que vuestra motivación no debe depender del tutor. Es algo que tendrá que salir de vosotros mismos.

¿Es muy alto el porcentaje de estudiantes que completan un programa de doctorado? Desgraciadamente, el porcentaje es bastante negativo. Hay datos que confirman que en los últimos años solo uno de cada diez estudiantes matriculados en un programa de doctorado acaban presentando la tesis. La verdad es que encontraréis poco apoyo en muchas ocasiones y tendréis que sacar las ganas y las fuerzas que ni siquiera sabéis que tenéis. Como os he comentado, el doctorado depende en gran parte de vosotros, como cambiar esas estadísticas tan negativas.

En breve… algunos consejos.


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Houston, we have a problem: La traducción inversa

23 Mar

Esta semana he decidido escribir sobre algo a lo que llevo tiempo dando vueltas: los problemas que rodean a la traducción inversa y a la docencia de la misma. Para contextualizar un poco, os diré que mis idiomas en la carrera eran español y catalán como lengua materna 1 y 2, inglés como lengua B, francés como lengua C y un breve pero intenso acercamiento al árabe como lengua D. Sí, soy de un plan antiguo, ya lo sé, jeje. Además de eso, estudié alemán en la Escuela de Idiomas. Bien, dicho esto, es importante reconocer que en mi caso sólo poda hacer traducción inversa al inglés y al catalán, por ser los idiomas con los que más cómoda me siento. De hecho, creo que toda la traducción inversa que he hecho ha sido al inglés. Sin embargo, es cierto que resulta difícil sentirse totalmente seguro de que el resultado es todo lo natural y correcto que debería ser, es decir, es muy complicado saber a ciencia cierta que el texto traducido no parece una traducción.

El semestre pasado tuve la oportunidad de impartir la parte teórica de una clase de traducción inversa. Me alegró comprobar que aquella pequeña parte de traducción inversa que yo había estudiado  dentro de la clase de traducción general se había convertido ahora en toda una asignatura cuatrimestral dividida en teoría y práctica. Y es que, en mis tiempos de estudiante, la verdad es que aprendimos más bien poco haciendo tres o cuatro traducciones. Quizá estaba organizado así porque pensaron que nunca traduciríamos hacia otros idiomas, no lo sé, pero ésa no es la realidad.

Para preparar bien la asignatura tuve que leer mucho sobre el tema y documentarme, ya os digo que en mis tiempos no había teoría. Una vez organizado el temario, a modo de introducción, lo que recomendé a los estudiantes y os recomiendo hoy fue leer esta entrada en el blog de Pablo Muñoz, que todos conocéis, Algo más que traducir. Como siempre, me pareció muy clara y sencilla, y creí que los alumnos entenderían mucho mejor la situación que yo les estaba exponiendo. Igual que yo les había dicho, Pablo comentaba que es difícil estar seguro del todo de que lo que escribimos es igual que lo que escribiría un nativo, y también hablaba de que hay ocasiones en las que es necesario recurrir a la figura de un revisor para cerciorarnos de que todo es correcto.

Siguiendo las labores documentales, encontré estas frases un poco lapidarias sobre la traducción inversa:

“The L2 translator’s reduced proficiency in the foreign language jeopardizes the final product. (Stewart, 2000: 206)

“The translator is in the best position to appreciate the “total” difference between one language and another. He himself usually knows that he cannot write more than a few complex sentences in a foreign language without writing something unnatural and non-native, any more than he can speak one.” (Newmark, 1981:180)

“[The translator] will be “caught” every time, not by his grammar, which is probably suspiciously “better” than an educated native’s, not by his vocabulary, which may well be wider, but by his unacceptable or improbable collocations”. (Newmark, 1981:180)

No todo es tan negativo, la  verdad. Póngamos una nota optimista diciendo que lo mejor de la traducción inversa es, precisamente, que podemos comprender sin problema el texto origen, es decir, que se eliminarán posibles errores por falta de comprensión, o falsos sentidos. A esto, sin embargo, también hay que ponerle un pero, y es que es habitual encontrarte con un texto en tu lengua materna que te hace saltar de la silla porque está mal redactado y no se entiende, y/o contiene faltas. En fin… ya hemos quedado en que nadie es perfecto, pero supone una dificultad añadida, y no es algo fácil de tratar con el cliente.

Ahora bien, aunque muchas empresas y agencias te contraten solo para traducir a tu lengua materna, el traductor autónomo se enfrenta con frecuencia a traducciones a sus otras lenguas de trabajo. Expedientes, contratos, títulos académicos, partidas de nacimiento, reseñas, resúmenes de artículos, anuncios, menús, páginas web… Está claro que es importante que hagamos traducciones de calidad y que el producto traducido no sea fácilmente reconocible como una traducción y que suene lo más natural posible, como si lo hubiera escrito un hablante nativo.

¿Cuál es el problema que rodea a la traducción inversa? ¿Qué es lo que nos hace sentirnos inseguros? ¿Es importante la figura del revisor? Si resulta que sí hay espacio para ella en el mercado de traducción, ¿debería dedicársele más tiempo todavía en la Facultad? Y, la pregunta del millón, aunque haya mercado, ¿deben los traductores hacer traducciones inversas?

Aunque hay mucha bibliografía interesante sobre el tema, os dejo las referencias de un par de libros que me gustan:

-Baker, Mona. 1992. In Other words: a coursebook on translation. London : Routledge

-Kelly, Dorothy. 2003. La direccionalidad en traducción e interpretación: perspectivas teóricas, profesionales y didácticas.  Granada: Atrio.

 

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Traductores 2.0: De la Edad de piedra a la Era digital… Mis conclusiones

13 Mar

¡Buenas a todos/as!

Esta semana concluye el curso que empecé a finales de enero Traductores 2.0 de la plataforma Educación Digital (gracias, Lola Gamboa y Rocío García por la organización y gestión, ¡ha sido un gran curso!). La verdad es que he disfrutado y trabajado mucho estas semanas, y me apetecía compartir con vosotros algunas curiosidades, por ejemplo, por qué me decidí a hacer este curso y, sobre todo, qué es lo que me ha aportado.

Para encontrar la razón que me impulsó a matricularme, debemos retroceder en el tiempo, pero sólo un año. Allá que volvía yo a la misma Facultad en la que estudié, la de Traducción de Interpretación de la Universidad de Alicante pero, esta vez, como profesora. Mira que yo iba preparada, con un Doctorado en TAV y un Máster en TICs y Educación bajo el brazo, pero… mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que la gran mayoría de los estudiantes, sentados en los mismos pupitres en los que yo me sentaba, tenían un portátil abierto, listos para empezar la clase. Qué gracia, sin contar un portátil con disquetera que le “robé” a mi padre para irme de Erasmus en 2001, mi primer portátil oficial llegó en forma de regalo de fin de carrera para poder traducir y trabajar desde Holanda… Paradojas de la vida… Pues sí, volviendo a 2011, no tardé mucho en darme cuenta de que aquellos estudiantes, casi nativos digitales, tenían poco que ver con nosotros, que íbamos cargados de pesados diccionarios y que traducíamos a lápiz para poder borrar y corregir nuestros textos y adpatarlos así a las incuestionables versiones de los profesores.

Así que, sí, estos meses no he querido dejar pasar la oportunidad de ponerme las pilas y de adaptarme a los tiempos que corren, sin poder dejar de sentir que estudié la carrera en la Edad de piedra y que ahora estamos inmersos en plena Era digital.

Como veis en esta imagen, he recurrido a Wordle para, de manera torpe, intentar resumir lo que han sido para mí estas semanas de curso, pero no quiero terminar la entrada sin repasar brevemente las cosas que he sacado en claro:

  • Twitter ofrece muchas más posibilidades de las que pensaba. Cuando empecé el curso, casi no seguía a nadie ni tenía apenas seguidores. Unas semanas después sigo a 97 personas, tengo 119 seguidores y he publicado 292 tweets. Sé que esto es poquísimo para los twitteros empedernidos que llevan mucho tiempo en la red, pero a mí me ha permitido contactar con profesionales de la talla de Pablo Muñoz, Eugenia Arrés, Curri Barceló, y tantos otros. Nunca me había planteado seguir una conferencia o “tuitear” un webinar, pero está claro que es posible, y muy divertido. Además, es curioso encontrarte con compañeros, con alumnos, con profesores… Todos al mismo nivel. Todos podemos compartir y aprender de los demás. Un mundo muy interesante que os recomiendo a todos/as.
  • Tener una página sobre traducción en Facebook y enlazarla con Twitter también es una gran idea y agiliza el tráfico de tweets. Obviamente, ya conocía páginas como bit.ly para acortar los links, pero el curso me ha ayudado a conocer otras como  ow.ly o goog.gl entre muchas otras.
  • A pesar del boom de los blogs de traducción, hay espacio para muchos otros. Eso sí, hay que ser creativo y, aunque no debemos dejar de escribir, es mejor calidad que cantidad (Pablo Muñoz dixit, jeje, y os recomiendo esta entrada en su blog). Vincular el blog a Facebook y Twitter aumenta los potenciales lectores del mismo y, si le dedicas tiempo, a veces te encuentras con sorpresas interesantes de ofertas para publicar algún artículo ;-) Nunca lo habría pensado. Tras mucho darle vueltas, he comprobado que WordPress ofrece más posibilidades que Blogger (con el que había trabajado hasta ahora) sobre todo porque podemos instalarlo en nuestro dominio, en nuestra página web. Por cierto, hablando de páginas, he observado cómo una navegación sencilla, una serie de apartados básicos y un diseño profesional y creativo favorecen en gran medida a sus dueños. Lógicamente, todo esto puede atraer a clientes y a otros profesionales.
  • Todos estos elementos nos dan visibilidad en Internet y, siguiendo con este tema, he descubierto con agrado nuevas formas de hacer nuestro CV en visualize.me (todavía lo tengo a medias), que podéis vincular con vuestro perfil de LinkedIn, o de tener una especie de tarjetas de visita virtuales en about.me. En mi caso, sólo son prácticas, versiones de prueba, pero creo que tienen un potencial inmenso.

Podría seguir hablando de las herramientas que he descubierto y de las ideas y la motivación que este curso me ha trasmitido, pero no quiero extenderme más, y creo que es bueno que cada uno explore y descubra cuáles le gustan y aportan más. En cualquier caso, os recomiendo a todos/as este fantástico curso que nos ofreció temas muy interesantes y webinars con lo mejorcito del mercado y que, de alguna forma, nos hizo sentir de igual a igual entre profesores, ponentes y participantes, algo que tiene mucho mérito. Y, sobre todo, os recomiendo (especialmente a los de mi generación, y generaciones anteriores menos familiarizadas con este mundillo) salir de la caverna de la Edad de piedra y daros una vuelta por esta fascinante nueva era. Estoy segura de que la disfrutaréis y que no tardaréis en adaptaros a ella.

 


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La naturalización del humor en TAV: ¿traducción o adaptación? (¡6 años después!)

7 Mar

Esta semana vi que en Twitter alguien compartía un artículo sobre la naturalización del humor en TAV. No dudé en pinchar en el enlace, primero porque es un tema que siempre me ha parecido interesante y, segundo, porque hace tiempo que escribí un artículo sobre ese tema y tenía curiosidad. No podéis ni imaginar mi cara de sorpresa cuando al pinchar en el enlace se abrió ante mis ojos aquel artículo que publiqué nada más y nada menos que en 2006. Me hizo mucha ilusión descubrir que lo que estaban compartiendo lo había escrito yo, pero, de repente me di cuenta que lo había escrito seis años antes, y me entró mucha vergüenza la redacción, o que pudiera estar desfasado. En ese momento, Eugenia Arrés me contestó que seguía siendo un tema de rabiosa actualidad, y Yolanda Antón que, fue quien lo había compartido, me comentó que esta semana lo habían recuperado en el METAV (subida de colores!!!)

El caso es que, seis años después, he decidido recuperar algunas cosas de aquel artículo que todavía podéis leer aquí, para volver a tocar el tema de la naturalización del humor en TAV y para saber qué opinión os merece.

Probableme recordaréis El príncipe de Bel-Air como uno de los primeros ejemplos de naturalización del humor en series. Aquellos chistes en los que de repente aparecía Mª Teresa Campos, entre otros, no dejaron indiferente a la audiencia, y fueron comentados por muchos. Desde entonces, series, películas, y especialmente producciones de animación que recurren a “dobladores” famosos en el país de recepción, hacen uso de este recurso. El ejemplo más mencionado de este tipo de doblajes es el de la segunda y tercera entrega de Austin Powers, en los que el cómico Florentino Fernández prestaba su voz al protagonista, adaptando el texto con bastante libertad y aportando su propio humor. La primera cinta de la trilogía, sin embargo, pasó muchísimo más desapercibida, quizá porque su doblaje era más fiel al original. En ella, Luis Posada (voz habitual de Jim Carrey en España), prestaba su voz al peculiar agente. Esos actores suelen aportar también los latiguillos o intertextos que les caracterizan.

Como ya exponía en aquel artículo, al hablar de naturalización irremediablemente debemos apoyarnos en toda la Teoría de la Traducción. Eugene Nida, (1964), por ejemplo, tenía en cuenta por primera vez al lector y distinguía entre equivalencia dinámica y equivalencia formal. La naturalización se apoya el concepto de equivalencia dinámica, es decir, no en  una equivalencia en la forma, sino en el efecto que produce tanto en el lector del TO como en el del TT. Se trata, de alguna manera, de una adaptación total a la cultura receptora y, por lo tanto, no será una traducción literal al pie de la letra. Por ello, se sacrificarán palabras, expresiones, elementos culturales, nombres propios, topónimos y muchas otras cosas del original, en favor de elementos que transmitan a los nuevos espectadores las mismas sensaciones que a los lectores (espectadores en el caso de la TAV) originales. A partir de Nida, muchos otros autores han hablado de conceptos similares, como la traducción funcional. Vermeer (1996) defendía la finalidad como principio dominante de toda traslación (el escopo). La Escuela Polisistémica, por su parte, promulgaba que hay que traducir en función del polo de recepción, según las necesidades del polisistema meta. Venuti (1995) incluso hablaba de la domestication y de la transparencia necesaria para que una traducción se perciba como un original. El caso contrario sería la foreignization o extranjerización.

Hace seis años, para aquel artículo, recogía algunos ejemplos de naturalización en Ali G Indahouse, de cuyo doblaje se hizo cargo el dúo cómico Gomaespuma. Casualmente, la emiten esta noche en la Sexta, por si alguien tiene curiosidad. Aquí os pongo algunos ejemplos:

  • Bonjour, je m’ appelle Ali, j’ habite in Staines – Bonjour, je m’ appelle Ali y vengo de Lugo
  • Alistair – Ali José
  • You are so long and hard – Puro acero toledano
  • Cream Cake – Bocata de panceta

En la película se recurría también a nombres de personajes famosos en España, como Iker Casillas o Carlos Sainz, entre otros. Podéis echar un vistazo a este vídeo para escuchar a Ali G, un personaje de Staines (una especie de ciudad dormitorio de Londres), mencionando al famoso portero de la selección española en la versión doblada (0:05). Podéis compararla con la versión en inglés aquí.

YouTube Preview Image

Por otro lado, investigando para la tesis encontré un ejemplo curioso en la película Bewitched:

  • Guess what?                         -¿Adivina qué?
  • What?                                      -¿Qué?
  • I´m a witch.                         -Soy bruja.
  • Guess what?                         -¿Adivina qué?
  • What?                                      -¿Qué?
  • I´m a Clippers fan.          -Me gustan los Teletubbies.

Como veis, se obtó por omitir la referencia del equipo de baloncesto, quizá poco conocido en España. Parece que al personaje le da un poco de vergüenza admitirlo, ya que es el equipo menor de Los Ángeles, donde  LA Lakers es mucho más conocido. Probablemente pensaron que reconocer que te gustan los Teletubies es igual de vergonzoso.

Así pues, la naturalización del humor viene dándose desde hace ya bastante tiempo en las series y películas en nuestro país. De hecho, Gomaespuma, Carlos Latre, Cruz y Raya, Forentino Fernández y otros cómicos han aportado sus voces y su humor a diversas películas y han servido como reclamo publicitario y comercial de las mismas. Si me paro a pensar, se me ocurren ventajas y desventajas de esta estrategia de sustitución de los elementos culturales.

Ventajas:

  • Puede compensar la pérdida de la carga humorística para los nuevos receptores.
  • En la mayor parte de los casos las personas encargadas de adaptar las traducciones son cómicos, lo que hace que sepan positivamente que la versión en español arrancará la risa de los espectadores.
  • Las películas en las que se abusa de la naturalización del humor van dirigidas a un determinado sector del público que busca un humor fácil y cercano.
  • Este tipo de doblajes sirven como márketing a las películas, y las distribuidoras las promocionan como “doblada por/con la voz de”, por lo que los espectadores van a ver la película conscientes de que escucharán frases fácilmente reconocibles y características de esos cómicos. En EEUU ocurre lo mismo con las películas de animación, ya que muchas veces son actores famosos los que prestan sus voces a los personajes animados. Esto trae consigo un montón de intertextos (ya hablaré de eso en otra entrada) de otras películas y personajes.

Desventajas:

  • Es una opción sólo válida para el doblaje, ya que es el subtitulado se produce el llamado gossiping effect o efecto cotilla. El otro día, sin ir más lejos, me chirríaban los oídos al ver Notting Hill en VOS, ya que los ECE y nombres propios que no coincidían en ambos idiomas no pasaban desapercibidos.
  • Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, por lo que conocemos bastantes elementos culturales, lugares, personajes famosos, etc., especialmente los que provienen del gigante norteamericano, por lo que no es necesario en muchos casos acercar el humor a la audiencia española.
  • Este tipo de doblajes destroza la identidad de los personajes, como en el caso de Ali G, al que convierten en Ali José, alguien bastante castizo que viene de Lugo, aunque la película se desarrolla en Londres… Así, cambiaron sus rasgos dialectales y se creó un personaje mucho más ridículo en nuestro idioma.
  • El tipo de lenguaje, los intertextos de los cómicos y los elementos culturales que se utilzan suelen resultar bastante efímeros. “Pecador de la pradera” o “ahora vas y la cascas” no tienen la misma fuerza que hace unos años y, dentro de un tiempo, habrá personas que ni siquiera sepan de dónde provienen y por qué se han usado. De nuevo, viendo Notting Hill me encontré en una situación como ésta, ya que el doblaje español hablaba de “la pequeña Lulú” cuando la versión en inglés decía “Winnie de Pooh”, que probablemente no era conocido en España en aquel momento.

Nuevamente dejo abierto este debate y espero escuchar vuestras opiniones sobre las ventajas y los inconvenientes de la naturalización del humor en TAV, especialmente en los casos en los que se abusa de esa estrategia. Nos encontramos, como siempre, ante lo que viene siendo una constante en la historia de la traducción y vuelve a surgir la eterna pregunta, incluso seis años después: ¿Traducción o adaptación?

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Un “down” especial

1 Mar

Hoy, sin duda, es un día muy especial. Por fin, tras meses de espera, Downtown llega a las librerías. Para todos los que no hayáis oído hablar de él, os contaré que es un cómic creado por Noël Lang y  Rodrígo García que cuenta en sus tiras (que empezaron publicando semanalmente en su página de Facebook) las aventuras de un grupo de niños muy especiales. De entre ellos, Blo, siempre con su disco de Petula Clark bajo el brazo, es el protagonista. De hecho, el personaje de Blo está inspirado en Pablo, el tío de Noël, que tiene síndrome de down. Ya podéis ir relacionando conceptos y entender los juegos de palabras.

Mis amigos y mi familia saben que nunca he sido muy aficionada a los cómics, pero Downtown me conquistó desde el principio, por su ternura, por la naturalidad y frescura de los personajes, por su humor, que nos acerca a una realidad de la que muchos no sabemos casi nada. Sin duda, merece la pena. Me siento muy afortunada porque, mientras hoy se pone a la venta en librerías (aunque ya se podía adquirir online), hace semanas que los autores me regalaron una copia dedicada. Digamos, simplemente, que devoré sin piedad el libro y que sus más de cien tiras hiceron que, ni por un segundo, perdiera la sonrisa.

Lo bueno de estar rodeada de gente creativa es que puedes usar su trabajo para la clase de Traducción. Ya os lo había dicho que la docente en mí ve material y traducciones en todas partes, jeje. Así que, cuando leí la tira que os pongo a continuación, no lo dudé, y pedí permiso a Noël para llevarlo a una clase de traducción inversa sobre los elementos culturales. Lo sé, soy muy pesada con el tema de los ECE, pero es que me encanta.

¿Qué os parece? La verdad es que fue divertido trabajar con los estudiantes para trasladar estos conceptos a la cultura norteamericana. Y no fue casualidad que eligiera precisamente el contexto cultural de EEUU. Y es que, mientras Dibbuks ha editado el cómic en España, Diábolo Ediciones hará lo propio en EEUU, aunque para eso habrá que esperar unos meses más. Así que, el supuesto encargo de traducción planteado en clase tenía cierto realismo, lo que hacía más interesante el trabajo de traducción. Sigo pensando que resulta motivador para los estudiantes enfrentarse a traducciones reales. Nuevamente, me siento afortunada de que los autores me hayan pedido que, una vez que reciban la versión en inglés, les eche una mano con la revisión. Sé de buena tinta que habrá tiras complicadas, y que los autores tienen mucha curiosidad por ver cómo han resuelto algunas cuestiones. Aquí abajo os pongo una que ellos mismos han mencionado en alguna entrevista como “difícil de traducir” y que, precisamente, da nombre a esta entrada:

Y poco más. Sólo me queda animaros a leerlo porque, además de disfrutar de sus tiras y sus espontáneos personajes, estoy segura de que encontraréis juegos de palabras, elementos culturales y otras tantas cuestiones que los traductores siempre vemos y que… ¡nos encantan! La edición en inglés, por cierto, saldrá en septiembre. Ah, no os lo he dicho, pero Vicente del Bosque ha escrito el prólogo del libro.

Para terminar la entrada, quiero pedirle prestado su disco de Petula Clark a Blo para animaros a hacer este viaje, y es que…

The lights are much brighter there
You can forget all your troubles, forget all your cares…
So go downtown, things’ll be great when you’re
Downtown – no finer place, for sure
Downtown – everything’s waiting for you

 
Estoy segura de que disfrutaréis de la aventura. Al fin y al cabo, de una forma o de otra, todos tenemos un “down” especial.



 

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Elementos culturales, expresiones y creatividad en el aula de TeI

28 Feb

Cuando mis buenos amigos de la agencia GettingBetter me pidieron que revisara las traducciones de las prensas de la campaña para Pastélite, además de entrarme un hambre terrible, jeje, la profesora que hay en mí vio rápidamente que podría ser un ejercicio muy interesante para la clase de traducción. Y es que, por la creatividad de las prensas, había bastantes elementos culturales específicos (ECE), e interesantes expresiones coloquiales que podrían dar bastante juego.

 Tiempo después tuve la oportunidad de impartir una clase de traducción inversa, y no lo dudé. Llevé a clase varias de esas prensas para que los estudiantes pudieran “pelear” con algunos de los llamados “problemas de traducción”. Lo cierto es que muchas de las traducciones resultaron ser bastante ingeniosas. En el caso de los ECE, por ejemplo, les dio la oportunidad de emplear distintas estrategias de traducción, entre ellas, la neutralización o la naturalización, y de decidir la opción de traducción en función de su encargo.

Aquí podéis ver un par de ejemplos de ECE, ambos con el concepto de “la merienda”, que puede resistirse al trasladarlo a un contexto angloparlante:

Y aquí, una de mis prensas favoritas. Sin duda podríamos “comernos la cabeza” para buscar distintas posibilidades de traducción.

Cuando estaba en la Facultad pensaba que algunas de las traducciones que teníamos que hacer tenían poco que ver con “el mundo real”. A veces eso hace que se pierda la motivación. Creo que siempre es mejor que los estudiantes lidien con ejemplos reales, o que la resolución de problemas de traducción a partir de una base teórica se vea en textos con cierta miga, y no en un simple listado de estrategias de traducción con ejemplos y su traducción español-inglés.

Os dejo con mis reflexiones y estas prensas tan suculentas que, a esta hora de la mañana, como mínimo, abrirán el apetito a más de uno y más de una.