Archive | March, 2012

Houston, we have a problem: La traducción inversa

23 Mar

Esta semana he decidido escribir sobre algo a lo que llevo tiempo dando vueltas: los problemas que rodean a la traducción inversa y a la docencia de la misma. Para contextualizar un poco, os diré que mis idiomas en la carrera eran español y catalán como lengua materna 1 y 2, inglés como lengua B, francés como lengua C y un breve pero intenso acercamiento al árabe como lengua D. Sí, soy de un plan antiguo, ya lo sé, jeje. Además de eso, estudié alemán en la Escuela de Idiomas. Bien, dicho esto, es importante reconocer que en mi caso sólo poda hacer traducción inversa al inglés y al catalán, por ser los idiomas con los que más cómoda me siento. De hecho, creo que toda la traducción inversa que he hecho ha sido al inglés. Sin embargo, es cierto que resulta difícil sentirse totalmente seguro de que el resultado es todo lo natural y correcto que debería ser, es decir, es muy complicado saber a ciencia cierta que el texto traducido no parece una traducción.

El semestre pasado tuve la oportunidad de impartir la parte teórica de una clase de traducción inversa. Me alegró comprobar que aquella pequeña parte de traducción inversa que yo había estudiado  dentro de la clase de traducción general se había convertido ahora en toda una asignatura cuatrimestral dividida en teoría y práctica. Y es que, en mis tiempos de estudiante, la verdad es que aprendimos más bien poco haciendo tres o cuatro traducciones. Quizá estaba organizado así porque pensaron que nunca traduciríamos hacia otros idiomas, no lo sé, pero ésa no es la realidad.

Para preparar bien la asignatura tuve que leer mucho sobre el tema y documentarme, ya os digo que en mis tiempos no había teoría. Una vez organizado el temario, a modo de introducción, lo que recomendé a los estudiantes y os recomiendo hoy fue leer esta entrada en el blog de Pablo Muñoz, que todos conocéis, Algo más que traducir. Como siempre, me pareció muy clara y sencilla, y creí que los alumnos entenderían mucho mejor la situación que yo les estaba exponiendo. Igual que yo les había dicho, Pablo comentaba que es difícil estar seguro del todo de que lo que escribimos es igual que lo que escribiría un nativo, y también hablaba de que hay ocasiones en las que es necesario recurrir a la figura de un revisor para cerciorarnos de que todo es correcto.

Siguiendo las labores documentales, encontré estas frases un poco lapidarias sobre la traducción inversa:

“The L2 translator’s reduced proficiency in the foreign language jeopardizes the final product. (Stewart, 2000: 206)

“The translator is in the best position to appreciate the “total” difference between one language and another. He himself usually knows that he cannot write more than a few complex sentences in a foreign language without writing something unnatural and non-native, any more than he can speak one.” (Newmark, 1981:180)

“[The translator] will be “caught” every time, not by his grammar, which is probably suspiciously “better” than an educated native’s, not by his vocabulary, which may well be wider, but by his unacceptable or improbable collocations”. (Newmark, 1981:180)

No todo es tan negativo, la  verdad. Póngamos una nota optimista diciendo que lo mejor de la traducción inversa es, precisamente, que podemos comprender sin problema el texto origen, es decir, que se eliminarán posibles errores por falta de comprensión, o falsos sentidos. A esto, sin embargo, también hay que ponerle un pero, y es que es habitual encontrarte con un texto en tu lengua materna que te hace saltar de la silla porque está mal redactado y no se entiende, y/o contiene faltas. En fin… ya hemos quedado en que nadie es perfecto, pero supone una dificultad añadida, y no es algo fácil de tratar con el cliente.

Ahora bien, aunque muchas empresas y agencias te contraten solo para traducir a tu lengua materna, el traductor autónomo se enfrenta con frecuencia a traducciones a sus otras lenguas de trabajo. Expedientes, contratos, títulos académicos, partidas de nacimiento, reseñas, resúmenes de artículos, anuncios, menús, páginas web… Está claro que es importante que hagamos traducciones de calidad y que el producto traducido no sea fácilmente reconocible como una traducción y que suene lo más natural posible, como si lo hubiera escrito un hablante nativo.

¿Cuál es el problema que rodea a la traducción inversa? ¿Qué es lo que nos hace sentirnos inseguros? ¿Es importante la figura del revisor? Si resulta que sí hay espacio para ella en el mercado de traducción, ¿debería dedicársele más tiempo todavía en la Facultad? Y, la pregunta del millón, aunque haya mercado, ¿deben los traductores hacer traducciones inversas?

Aunque hay mucha bibliografía interesante sobre el tema, os dejo las referencias de un par de libros que me gustan:

-Baker, Mona. 1992. In Other words: a coursebook on translation. London : Routledge

-Kelly, Dorothy. 2003. La direccionalidad en traducción e interpretación: perspectivas teóricas, profesionales y didácticas.  Granada: Atrio.

 

Traductores 2.0: De la Edad de piedra a la Era digital… Mis conclusiones

13 Mar

¡Buenas a todos/as!

Esta semana concluye el curso que empecé a finales de enero Traductores 2.0 de la plataforma Educación Digital (gracias, Lola Gamboa y Rocío García por la organización y gestión, ¡ha sido un gran curso!). La verdad es que he disfrutado y trabajado mucho estas semanas, y me apetecía compartir con vosotros algunas curiosidades, por ejemplo, por qué me decidí a hacer este curso y, sobre todo, qué es lo que me ha aportado.

Para encontrar la razón que me impulsó a matricularme, debemos retroceder en el tiempo, pero sólo un año. Allá que volvía yo a la misma Facultad en la que estudié, la de Traducción de Interpretación de la Universidad de Alicante pero, esta vez, como profesora. Mira que yo iba preparada, con un Doctorado en TAV y un Máster en TICs y Educación bajo el brazo, pero… mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que la gran mayoría de los estudiantes, sentados en los mismos pupitres en los que yo me sentaba, tenían un portátil abierto, listos para empezar la clase. Qué gracia, sin contar un portátil con disquetera que le “robé” a mi padre para irme de Erasmus en 2001, mi primer portátil oficial llegó en forma de regalo de fin de carrera para poder traducir y trabajar desde Holanda… Paradojas de la vida… Pues sí, volviendo a 2011, no tardé mucho en darme cuenta de que aquellos estudiantes, casi nativos digitales, tenían poco que ver con nosotros, que íbamos cargados de pesados diccionarios y que traducíamos a lápiz para poder borrar y corregir nuestros textos y adpatarlos así a las incuestionables versiones de los profesores.

Así que, sí, estos meses no he querido dejar pasar la oportunidad de ponerme las pilas y de adaptarme a los tiempos que corren, sin poder dejar de sentir que estudié la carrera en la Edad de piedra y que ahora estamos inmersos en plena Era digital.

Como veis en esta imagen, he recurrido a Wordle para, de manera torpe, intentar resumir lo que han sido para mí estas semanas de curso, pero no quiero terminar la entrada sin repasar brevemente las cosas que he sacado en claro:

  • Twitter ofrece muchas más posibilidades de las que pensaba. Cuando empecé el curso, casi no seguía a nadie ni tenía apenas seguidores. Unas semanas después sigo a 97 personas, tengo 119 seguidores y he publicado 292 tweets. Sé que esto es poquísimo para los twitteros empedernidos que llevan mucho tiempo en la red, pero a mí me ha permitido contactar con profesionales de la talla de Pablo Muñoz, Eugenia Arrés, Curri Barceló, y tantos otros. Nunca me había planteado seguir una conferencia o “tuitear” un webinar, pero está claro que es posible, y muy divertido. Además, es curioso encontrarte con compañeros, con alumnos, con profesores… Todos al mismo nivel. Todos podemos compartir y aprender de los demás. Un mundo muy interesante que os recomiendo a todos/as.
  • Tener una página sobre traducción en Facebook y enlazarla con Twitter también es una gran idea y agiliza el tráfico de tweets. Obviamente, ya conocía páginas como bit.ly para acortar los links, pero el curso me ha ayudado a conocer otras como  ow.ly o goog.gl entre muchas otras.
  • A pesar del boom de los blogs de traducción, hay espacio para muchos otros. Eso sí, hay que ser creativo y, aunque no debemos dejar de escribir, es mejor calidad que cantidad (Pablo Muñoz dixit, jeje, y os recomiendo esta entrada en su blog). Vincular el blog a Facebook y Twitter aumenta los potenciales lectores del mismo y, si le dedicas tiempo, a veces te encuentras con sorpresas interesantes de ofertas para publicar algún artículo ;-) Nunca lo habría pensado. Tras mucho darle vueltas, he comprobado que WordPress ofrece más posibilidades que Blogger (con el que había trabajado hasta ahora) sobre todo porque podemos instalarlo en nuestro dominio, en nuestra página web. Por cierto, hablando de páginas, he observado cómo una navegación sencilla, una serie de apartados básicos y un diseño profesional y creativo favorecen en gran medida a sus dueños. Lógicamente, todo esto puede atraer a clientes y a otros profesionales.
  • Todos estos elementos nos dan visibilidad en Internet y, siguiendo con este tema, he descubierto con agrado nuevas formas de hacer nuestro CV en visualize.me (todavía lo tengo a medias), que podéis vincular con vuestro perfil de LinkedIn, o de tener una especie de tarjetas de visita virtuales en about.me. En mi caso, sólo son prácticas, versiones de prueba, pero creo que tienen un potencial inmenso.

Podría seguir hablando de las herramientas que he descubierto y de las ideas y la motivación que este curso me ha trasmitido, pero no quiero extenderme más, y creo que es bueno que cada uno explore y descubra cuáles le gustan y aportan más. En cualquier caso, os recomiendo a todos/as este fantástico curso que nos ofreció temas muy interesantes y webinars con lo mejorcito del mercado y que, de alguna forma, nos hizo sentir de igual a igual entre profesores, ponentes y participantes, algo que tiene mucho mérito. Y, sobre todo, os recomiendo (especialmente a los de mi generación, y generaciones anteriores menos familiarizadas con este mundillo) salir de la caverna de la Edad de piedra y daros una vuelta por esta fascinante nueva era. Estoy segura de que la disfrutaréis y que no tardaréis en adaptaros a ella.

 


La naturalización del humor en TAV: ¿traducción o adaptación? (¡6 años después!)

7 Mar

Esta semana vi que en Twitter alguien compartía un artículo sobre la naturalización del humor en TAV. No dudé en pinchar en el enlace, primero porque es un tema que siempre me ha parecido interesante y, segundo, porque hace tiempo que escribí un artículo sobre ese tema y tenía curiosidad. No podéis ni imaginar mi cara de sorpresa cuando al pinchar en el enlace se abrió ante mis ojos aquel artículo que publiqué nada más y nada menos que en 2006. Me hizo mucha ilusión descubrir que lo que estaban compartiendo lo había escrito yo, pero, de repente me di cuenta que lo había escrito seis años antes y me entró mucha vergüenza la redacción, o que pudiera estar desfasado. En ese momento, Eugenia Arrés me contestó que seguía siendo un tema de rabiosa actualidad y Yolanda Antón, que fue quien lo había compartido, me comentó que esta semana lo habían recuperado en el METAV (subida de colores!!!)

El caso es que, seis años después, he decidido recuperar algunas cosas de aquel artículo que todavía podéis leer aquí, para volver a tocar el tema de la naturalización del humor en TAV y para saber qué opinión os merece.

Probableme recordaréis El príncipe de Bel-Air como uno de los primeros ejemplos de naturalización del humor en series. Aquellos chistes en los que de repente aparecía Mª Teresa Campos, entre otros, no dejaron indiferente a la audiencia, y fueron comentados por muchos. Desde entonces, series, películas y especialmente producciones de animación que recurren a “dobladores” famosos en el país de recepción, hacen uso de este recurso. El ejemplo más mencionado de este tipo de doblajes es el de la segunda y tercera entrega de Austin Powers, en los que el cómico Florentino Fernández prestaba su voz al protagonista, adaptando el texto con bastante libertad y aportando su propio humor. La primera cinta de la trilogía, sin embargo, pasó muchísimo más desapercibida, quizá porque su doblaje era más fiel al original. En ella, Luis Posada (voz habitual de Jim Carrey en España), prestaba su voz al peculiar agente. Esos actores suelen aportar también los latiguillos o intertextos que les caracterizan.

Como ya exponía en aquel artículo, al hablar de naturalización irremediablemente debemos apoyarnos en toda la Teoría de la Traducción. Eugene Nida, (1964), por ejemplo, tenía en cuenta por primera vez al lector y distinguía entre equivalencia dinámica y equivalencia formal. La naturalización se apoya el concepto de equivalencia dinámica, es decir, no en  una equivalencia en la forma, sino en el efecto que produce tanto en el lector del TO como en el del TT. Se trata, de alguna manera, de una adaptación total a la cultura receptora y, por lo tanto, no será una traducción literal al pie de la letra. Por ello, se sacrificarán palabras, expresiones, elementos culturales, nombres propios, topónimos y muchas otras cosas del original, en favor de elementos que transmitan a los nuevos espectadores las mismas sensaciones que a los lectores (espectadores en el caso de la TAV) originales. A partir de Nida, muchos otros autores han hablado de conceptos similares, como la traducción funcional. Vermeer (1996) defendía la finalidad como principio dominante de toda traslación (el escopo). La Escuela Polisistémica, por su parte, promulgaba que hay que traducir en función del polo de recepción, según las necesidades del polisistema meta. Venuti (1995) incluso hablaba de la domestication y de la transparencia necesaria para que una traducción se perciba como un original. El caso contrario sería la foreignization o extranjerización.

Hace seis años, para aquel artículo, recogía algunos ejemplos de naturalización en Ali G Indahouse, de cuyo doblaje se hizo cargo el dúo cómico Gomaespuma. Casualmente, la emiten esta noche en la Sexta, por si alguien tiene curiosidad. Aquí os pongo algunos:

  • Bonjour, je m’ appelle Ali, j’ habite in Staines – Bonjour, je m’ appelle Ali y vengo de Lugo
  • Alistair – Ali José
  • You are so long and hard – Puro acero toledano
  • Cream Cake – Bocata de panceta

En la película se recurría también a nombres de personajes famosos en España, como Iker Casillas o Carlos Sainz, entre otros. Podéis echar un vistazo a este vídeo para escuchar a Ali G, un personaje de Staines (una especie de ciudad dormitorio de Londres), mencionando al famoso portero de la selección española en la versión doblada (0:05). Podéis compararla con la versión en inglés aquí.

YouTube Preview Image

Por otro lado, investigando para la tesis encontré un ejemplo curioso en la película Bewitched:

  • Guess what?                         -¿Adivina qué?
  • What?                                      -¿Qué?
  • I´m a witch.                         -Soy bruja.
  • Guess what?                         -¿Adivina qué?
  • What?                                      -¿Qué?
  • I´m a Clippers fan.          -Me gustan los Teletubbies.

Como veis, se optó por omitir la referencia del equipo de baloncesto, quizá poco conocido en España. Parece que al personaje le da un poco de vergüenza admitirlo, ya que es el equipo menor de Los Ángeles, donde  LA Lakers es mucho más conocido. Probablemente pensaron que reconocer que te gustan los Teletubies es igual de vergonzoso.

Así pues, la naturalización del humor viene dándose desde hace ya bastante tiempo en las series y películas en nuestro país. De hecho, Gomaespuma, Carlos Latre, Cruz y Raya, Forentino Fernández y otros cómicos han aportado sus voces y su humor a diversas películas y han servido como reclamo publicitario y comercial de las mismas. Si me paro a pensar, se me ocurren ventajas y desventajas de esta estrategia de sustitución de los elementos culturales.

Ventajas:

  • Puede compensar la pérdida de la carga humorística para los nuevos receptores.
  • En la mayor parte de los casos las personas encargadas de adaptar las traducciones son cómicos, lo que hace que sepan positivamente que la versión en español arrancará la risa de los espectadores.
  • Las películas en las que se abusa de la naturalización del humor van dirigidas a un determinado sector del público que busca un humor fácil y cercano.
  • Este tipo de doblajes sirven como márketing a las películas, y las distribuidoras las promocionan como “doblada por/con la voz de”, por lo que los espectadores van a ver la película conscientes de que escucharán frases fácilmente reconocibles y características de esos cómicos. En EEUU ocurre lo mismo con las películas de animación, ya que muchas veces son actores famosos los que prestan sus voces a los personajes animados. Esto trae consigo un montón de intertextos (ya hablaré de eso en otra entrada) de otras películas y personajes.

Desventajas:

  • Es una opción sólo válida para el doblaje, ya que es el subtitulado se produce el llamado gossiping effect o efecto cotilla. El otro día, sin ir más lejos, me chirríaban los oídos al ver Notting Hill en VOS, ya que los ECE y nombres propios que no coincidían en ambos idiomas no pasaban desapercibidos.
  • Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, por lo que conocemos bastantes elementos culturales, lugares, personajes famosos, etc., especialmente los que provienen del gigante norteamericano, por lo que no es necesario en muchos casos acercar el humor a la audiencia española.
  • Este tipo de doblajes destroza la identidad de los personajes, como en el caso de Ali G, al que convierten en Ali José, alguien bastante castizo que viene de Lugo, aunque la película se desarrolla en Londres… Así, cambiaron sus rasgos dialectales y se creó un personaje mucho más ridículo en nuestro idioma.
  • El tipo de lenguaje, los intertextos de los cómicos y los elementos culturales que se utilzan suelen resultar bastante efímeros. “Pecador de la pradera” o “ahora vas y la cascas” no tienen la misma fuerza que hace unos años y, dentro de un tiempo, habrá personas que ni siquiera sepan de dónde provienen y por qué se han usado. De nuevo, viendo Notting Hill me encontré en una situación como ésta, ya que el doblaje español hablaba de “la pequeña Lulú” cuando la versión en inglés decía “Winnie de Pooh”, que probablemente no era conocido en España en aquel momento.

Nuevamente dejo abierto este debate y espero escuchar vuestras opiniones sobre las ventajas y los inconvenientes de la naturalización del humor en TAV, especialmente en los casos en los que se abusa de esa estrategia. Nos encontramos, como siempre, ante lo que viene siendo una constante en la historia de la traducción y vuelve a surgir la eterna pregunta, incluso seis años después: ¿Traducción o adaptación?

Un “down” especial

1 Mar

Hoy, sin duda, es un día muy especial. Por fin, tras meses de espera, Downtown llega a las librerías. Para todos los que no hayáis oído hablar de él, os contaré que es un cómic creado por Noël Lang y  Rodrígo García que cuenta en sus tiras (que empezaron publicando semanalmente en su página de Facebook) las aventuras de un grupo de niños muy especiales. De entre ellos, Blo, siempre con su disco de Petula Clark bajo el brazo, es el protagonista. De hecho, el personaje de Blo está inspirado en Pablo, el tío de Noël, que tiene síndrome de down. Ya podéis ir relacionando conceptos y entender los juegos de palabras.

Mis amigos y mi familia saben que nunca he sido muy aficionada a los cómics, pero Downtown me conquistó desde el principio, por su ternura, por la naturalidad y frescura de los personajes, por su humor, que nos acerca a una realidad de la que muchos no sabemos casi nada. Sin duda, merece la pena. Me siento muy afortunada porque, mientras hoy se pone a la venta en librerías (aunque ya se podía adquirir online), hace semanas que los autores me regalaron una copia dedicada. Digamos, simplemente, que devoré sin piedad el libro y que sus más de cien tiras hiceron que, ni por un segundo, perdiera la sonrisa.

Lo bueno de estar rodeada de gente creativa es que puedes usar su trabajo para la clase de Traducción. Ya os lo había dicho que la docente en mí ve material y traducciones en todas partes, jeje. Así que, cuando leí la tira que os pongo a continuación, no lo dudé, y pedí permiso a Noël para llevarlo a una clase de traducción inversa sobre los elementos culturales. Lo sé, soy muy pesada con el tema de los ECE, pero es que me encanta.

¿Qué os parece? La verdad es que fue divertido trabajar con los estudiantes para trasladar estos conceptos a la cultura norteamericana. Y no fue casualidad que eligiera precisamente el contexto cultural de EEUU. Y es que, mientras Dibbuks ha editado el cómic en España, Diábolo Ediciones hará lo propio en EEUU, aunque para eso habrá que esperar unos meses más. Así que, el supuesto encargo de traducción planteado en clase tenía cierto realismo, lo que hacía más interesante el trabajo de traducción. Sigo pensando que resulta motivador para los estudiantes enfrentarse a traducciones reales. Nuevamente, me siento afortunada de que los autores me hayan pedido que, una vez que reciban la versión en inglés, les eche una mano con la revisión. Sé de buena tinta que habrá tiras complicadas, y que los autores tienen mucha curiosidad por ver cómo han resuelto algunas cuestiones. Aquí abajo os pongo una que ellos mismos han mencionado en alguna entrevista como “difícil de traducir” y que, precisamente, da nombre a esta entrada:

Y poco más. Sólo me queda animaros a leerlo porque, además de disfrutar de sus tiras y sus espontáneos personajes, estoy segura de que encontraréis juegos de palabras, elementos culturales y otras tantas cuestiones que los traductores siempre vemos y que… ¡nos encantan! La edición en inglés, por cierto, saldrá en septiembre. Ah, no os lo he dicho, pero Vicente del Bosque ha escrito el prólogo del libro.

Para terminar la entrada, quiero pedirle prestado su disco de Petula Clark a Blo para animaros a hacer este viaje, y es que…

The lights are much brighter there
You can forget all your troubles, forget all your cares…
So go downtown, things’ll be great when you’re
Downtown – no finer place, for sure
Downtown – everything’s waiting for you

 
Estoy segura de que disfrutaréis de la aventura. Al fin y al cabo, de una forma o de otra, todos tenemos un “down” especial.