Qué es un Parque Nacional

La experiencia demuestra, desgraciadamen­te, que donde llega el hombre la naturaleza deja de estar intacta. El hombre tala los árboles, construye casas, carreteras y fá­bricas, caza animales, arranca plantas y flores, cultiva la tierra y, finalmente, por ignorancia o por vandalismo, perjudica el ambiente.

Qué es un Parque Nacional

En pocas palabras: transforma profundamente la naturaleza y en muchí­simas ocasiones la perjudica de forma irre­mediable.

Para salvar, al menos en parte, la natura­leza, en los primeros decenios del siglo pasado se pensó en delimitar los territo­rios especialmente ricos en animales, plan tas y bellezas naturales. En dichos territo­rios estaría prohibida la intervención del hombre: se impediría, pues, levantar cons­trucciones, cazar, arrancar flores y frutos, etcétera.

A cambio de esta renuncia, el hombre podría gozar de un ambiente na­tural mantenido intacto en su estado ori­ginario y primitivo.

Los primeros parques naturales se funda­ron en los Estados Unidos: el de Hot Springs en 1832 y el de Yellowstone en 1872.

Posteriormente han alcanzado fama el de Grand Canyon, monte Rainier y el Olim­pio National Park. Hoy en día los Estados Unidos cuentan con 28 parques nacionales que cubren 9 millones de hectáreas.

En África la institución de parques na­cionales responde menos al interés turís­tico que a la necesidad de defender una fauna que desciende cada año en forma alarmante. La moda de los safaris y la existencia frecuente de grupos de cazado­res furtivos son en gran parte responsables de la mortandad de jirafas y elefantes africanos.

Son conocidos por el gran turis­mo los grandes parques nacionales de las cataratas de Victoria y de Nairobi y el parque Kruger, así como el existente en el cráter de Norongoro.

Italia, tras los destrozos de la última gue­rra ha tenido buen cuidado en preservar las reservas naturales del país. Así gracias al parque del Gran Paradiso se ha evitado la total desaparición de cabras montesas. También frecuentados son en este país los parques del Abruzzo y de Stelvio, este úl­timo poblado de numerosos ciervos.

España cuenta con algunos espacios dedi­cados a la preservación de la naturaleza. Sobresalen entre ellos los parques de Ordesa en los Pirineos y del Teide en Ca­narias así como la reserva de Doñana en Huelva, que contiene buen número de especies avícolas.

El bosque no es simplemente un grupo más o menos extenso de árboles que cre­cen unos al lado de otros: el bosque es un mundo en el que vegetales y anima­les viven juntos en perfecto equilibrio.

Los bosques no han sido apreciados por los hombres, tal vez por el mismo temor ancestral que citábamos al hablar de las montañas. Así, mientras hace pocos siglos los bosques llegaban a la puerta de nues­tras ciudades, hoy día el territorio que ocupan es más limitado en casi todo el mundo, y se puede decir que es en las montañas donde únicamente se encuentran en todo su esplendor.

En dichas zonas, según la altitud y el clima, se hallan bos­ques con árboles de hoja alargada (enci­nas, castaños y hayas), y bosques con ár­boles de hoja acicular o coníferas (es de­cir, pinos, abetos y alerces), que se extien­den hasta notable altitud.

Es realmente lamentable que se hayan ta­lado tantos árboles, ya que los bosques tie­nen una gran importancia para el hom­bre. Aparte de los productos que nos ofre­cen, los bosques son valiosos aliados, pues protegen de la erosión del agua y de otros agentes naturales a los terrenos en pendiente.

Los árboles, efectivamente, con sus larguísimas y profundas raíces, mantienen firme y compacto el terreno, impidiendo al agua de lluvia disgregarlo. Donde no hay bosques, las lluvias abundantes trans­forman en pocas horas inofensivos arroyos en torrentes impetuosos, capaces de provocar inundaciones y desprendimientos gravísimos.

El bosque, además, desempeña una pri­mordial función reguladora del clima: pro­porciona oxígeno, humedad y frescor, y nos otorga, durante el tiempo libre, in­comparables ocasiones de recreo, reposo, distracción, observación y estudio. ¿No te parecen méritos suficientes para ofrecerle nuestra protección en un Parque Nacional?

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