Qué es un restaurante

Suelen comer en el restaurante quienes se en­cuentran lejos de su casa, quien invita a los amigos, quien quiere ofrecer a su propia fami­lia un día “distinto”. Pero, ¿conoces realmente qué es un restaurante? ¿Sabes cómo alimentarte bien si vas a uno de ellos? Pues vamos a verlo:

Qué es un restaurante

Existen restaurantes de lujo y modestos. En la lista de comidas, llama­da carta, hay una relación de los platos del día, así como el precio de cada uno de ellos. Comer allí no quiere decir elegir lo que nos gusta mucho, en gran cantidad, sino degustar lo bueno, en la cantidad adecuada para bastar al cuerpo.

Nuestro cuerpo es una maravillosa obra. Pien­sa en lo que ocurriría si a un hermoso edificio moderno se le desprendiera uno de los mate­riales importantes que entran en su construc­ción, por ejemplo el cemento, el hierro o el cristal.

El edificio se hundiría o todo o en parte, o bien resultaría defectuoso. Lo mismo le sucede a nuestro cuerpo cuando la alimen­tación no es completa. Veamos algunos ejem­plos:

Los muchachos necesitan de una sus­tancia, el calcio, para que los huesos de su esqueleto, que está creciendo, sean robustos y el calcio se encuentra sobre todo en la leche o en sus derivados (queso, manteca, yogur), quien no beba leche o no coma queso va a en­contrarse con aquella deficiencia.

En varias zonas de Asia y de África los muchachos cre­cen deformes y muy débiles por falta de pro­teínas y les ocurre eso porque no hay carne, pescado y leche para comer, sólo cereales y verduras.

Los grandes navios de vela, durante los inter­minables viajes por mar de otros tiempos, perdían una buena parte de su tripulación porque los hombres enfermaban y muchos morían a causa de una misteriosa enferme­dad : el escorbuto.

Bastaba con llegar a tierra y comer fruta y verdura frescas para que desa­pareciera el escorbuto y los afectados se encon­trasen tan bien como antes. Más tarde se des­cubrió que bastaba con tener a bordo una bue­na provisión de limones para evitar esa enfer­medad.

Sólo desde principios del presente siglo se sabe que el escorbuto es debido, al igual que otras enfermedades, a la falta de vi­taminas.

Es importante por lo tanto comer de todo sin rechazar un determinado grupo de alimentos, ya que todos ellos son necesarios.

Vamos a exponer ahora las substancias nece­sarias a nuestro cuerpo.

  • Hidratos de carbono, que proporcionan energías. Las facilita el azúcar, el pan, la pas­ta y la harina de cereales.
  • Proteínas, que “construyen” y rehacen las células. Se encuentran en la carne, legumbres, huevos y cereales.
  • Grasas, que forman la reserva de energía de nuestro organismo y proporcionan algunas vitaminas. Las contienen el aceite de oliva y de semillas, mantequilla y grasas animales.
  • Son de diversos tipos y se les de­signa con una letra. La vitamina A favorece la vista, y la piel; la B , protege los nervios y la actividad muscular; la B 2 estimula el crecimiento; la B 12 ayuda a la formación de la sangre; la C evita el escorbuto y las infec­ciones; la D colabora en el crecimiento de los huesos; la PP protege de la-pelagra, etc.
  • Sales minerales y agua.

El restaurante nos ofrece un muestrario de todas las bebidas a disposición del hombre moderno. Tales como las bebidas carbónicas y las aguas minerales, leche, cáfé, té, zumos de fruta y las alcohólicas como la cerveza, que se obtiene fermentando la cebada, el vino, que es la fer­mentación de la uva, los licores y los aguar­dientes, que se obtienen destilando fruta y cereales para extraer el alcohol.

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